domingo, 28 de agosto de 2011

Soñé tocar el cielo sin tener alas.

Me enfrento a la mañana sin haber soñado en toda la noche. Con tiritas y miles de recuerdos rojos en el bolsillo roto de la chaqueta.
Con el corazón en la mano en medio de la calle, el pelo suelto y el humo del cigarrillo desvaneciéndose.
El tráfico matutino y las paradas de bus llenas de desconocidos. De almas rotas en tres.
Empieza a anochecer y yo sin ti.
No lo sé. Raro. Raro y bonito a la vez. Puede que quizá desesperado.
A veces hay días... Que es mejor fumárselos. Y a veces hay noches que es mejor bebérselas.
Fumar y beber, vicios, vicios, vicios, vicios, vicios, vicios, no son más que vicios, mmm... A veces malos vicios pero otras... Buenísimos.
Hoy va a ser un día de vicios, excepto tú.

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