lunes, 15 de agosto de 2011

Prefiero mil veces la imperfección.

No soy perfecta, lo sé, pero tampoco lo intento. ¿La perfección? simplemente no la veo perfecta, es aburrida y con eso deja de ser perfecta. ¿Una vida perfecta? No gracias, no la quiero, no tendría nada que mejorar, nada que arreglar, no tendría nada de interesante. Caería en la rutina, siempre sabría lo que me esperaría, siempre me saldría lo que quiero, y entonces dejarían de ilusionarme las cosas buenas. Los mejores días y mis momentos perfectos perderían su sentido.
No quiero una vida perfecta, es más, la quiero imperfectísima, quiero despertarme cada día sin saber lo que me espera, con sorpresas, con ilusiones y con desilusiones.
Quiero esa vida, quiero una vida de verdad.

domingo, 14 de agosto de 2011

Podrías hacerlo mejor.

- ¡Cupido! ¡Tenemos que hablar!
~ ¿Sobre qué?
- Sobre tu puntería.

Lo será.

Todo el mundo necesita tener algo en que creer. Algún motivo para apagar el despertador y no seguir tirado en la cama. Me reconforta saber que he llegado a encontrar cientos de motivos, que a la vez podrían ser ninguno, ya que no me apoyo en la exactitud de ninguna razón bien definida que le dé significado a esta sucesión de instantes que llamamos vida, sino en la certeza de que esa razón existe y está allá afuera; una, o dos o tres, o cientos de ellas, cosas que merecen la pena ser vistas e imaginadas, ser tocadas, ser. Creo que cuando más sentido podemos hallar es cuando no tenemos ninguno y abarcamos la posibilidad de que haya infinidad de ellos a la vez, cuando hay montones de miradas y ninguna es la correcta, cuando oyes distintas frases y ninguna es la que esperabas escuchar, incluso te alegra saber que esas palabras están aún por llegar. Cuando pasan las horas y sonríes, y no pasa nada especial pero es justamente esto lo que hace que lo vulgar se convierta en hermoso, cuando aún no hay nada y el tremendo vacío es tan hondo que te mastica las entrañas y las despedaza. Entonces, justo entonces, es cuando menos vacío hay en realidad, pues te alimentas con la incertidumbre de que, quizás, todo sea posible. Cualquier cosa.

domingo, 7 de agosto de 2011

No sabría decírtelo.

Sí, puede que tal vez me haya cansado. Quizá me haya cansado de desilusiones, quizá de soñar despierta o de mirar el móvil cinco veces cada vez que me despierto en mitad de la noche. Y quizá también me haya cansado de esconder mis sentimientos, de fingir que todo da igual. Me he dado cuenta de lo mucho que dudo de ti, tendrías que saber la cantidad de pensamientos que se entrecruzan nublando lo que un día pensé que era tan cierto, tan sumamente tangible. Se ha abierto una brecha de escepticismo por mi parte. No sé decirte si estoy defraudada o hasta que punto me estoy dejando de creer ciertas cosas que pensaba que eran verdad. No sé si he perdido la ilusión contigo o que simplemente no la tenía o no era tanta como imaginaba, de cualquier modo, hoy por hoy no sé qué decirte. Sólo te pido que no me hagas daño, que ya no tengo fuerzas ni ánimo para combatir en batallas perdidas.

sábado, 6 de agosto de 2011

Que no acabe.

No permitas que nadie diga que eres incapaz de hacer algo, ni siquiera yo. Si tienes un sueño, debes conservarlo. Si quieres algo, sal a buscarlo, y punto. ¿Sabes?, la gente que no logra conseguir sus sueños suele decirles a los demás que tampoco cumplirán los suyos.

viernes, 5 de agosto de 2011

Hazlo. Es divertido.

Ahora pienso un momento. Hago memoria. Lo pienso bien. Y llego a la conclusión de que es gracioso. Sí. Gracioso. Resulta gracioso todo lo que antes parecía importante. Todo lo que ahora ya no es importante. No sé. Me acuerdo de momentos. De tantas cosas. Echo un vistazo atrás. Recopilo momentos pasados. Y vuelvo a reírme. Es gracioso como ahora analizándolo me río de todas aquellas veces en las que pensé que el mundo se me venía encima y el miedo me comía hasta devorarme enterita. Y lloré. Y me creía incapaz de seguir adelante. Y estoy aquí. ESTOY AQUÍ. Sigo aquí pretendiendo seguir aquí. Es eso lo más importante, ¿no? Seguir aquí y QUERER seguir estando aquí. Porque debo continuar hacia adelante. No creo que sea útil volver al pasado constantemente para recuperar lo perdido. Lo perdido, perdido está. Y no hay más. No sé joder. Engañaría si dijese qué sé lo que es la vida. Pero al menos creo que debemos seguir hacia delante…

jueves, 4 de agosto de 2011

Es lo que hoy quiero.

Abrir la ventana y gritarle al mundo que le quieres. Escribir un mensaje en una botella y lanzarlo al mar. Susurrarle al oído que es lo mejor que te ha podido pasar. Ir por la calle y chillar de felicidad. Tener la sensación de que vas a reventar de amor. Pensar en... no, no pensar, no tener tiempo para pensar. Quererle hasta dolerte. Tumbarte en la caliente arena después de tirarte al agua, revolcarte y que te de igual, porque eres feliz, extremadamente feliz. Cantar delante del espejo con la música a tope y una coreografía improvisada.
Ser feliz y tener la esperanza de que nada ni nadie va a cambiarlo.